En un plazo de 30 horas una persona muy querida dio a luz a su hija, otra igualmente amada perdió a su hermano trágicamente en un accidente de tránsito, mi hija tomó su primera decisión en el mundo adulto, qué estudiar dónde y cómo, un maestro me llamó por ayuda y fuimos testigos de un pequeño milagro (algún día vamos a hablar de lo difícil que es escapar de los milagros) y yo llegué a uno de esos momentos de autodescubrimiento que siempre saben bien, aunque huelan mal.
30 horas… quedé aturdida y con una sensación de no ser más que una hoja en el viento sin destino ni control, así, nada más, a la deriva.

Para ir a ver a la princesa recién nacida tuve que ir a un hospital que siempre me ha visto asustada. Entre sus paredes temí por la vida de mi padre, por la de mi madre y por la de mi hija no nacida. En su barrio mi padre y mi madre cultivaron, por separado primero, y juntos después sus peores atributos, sus sombras más amargas, y por esas mismas calles caminé una infancia dolorida y desvalida, una preadolescencia enfurecida y un embarazo en la más profunda soledad.

Más que una caminata fue una reconquista, más que una visita fue un exorcismo… unos meses antes de nacer, esa misma bebé había recibido, a través de mis manos sorprendidas, un regalo maravilloso que la Señora de las Llaves hizo en ese mismo instante extensivo a todas las criaturas por nacer.
Hoy ella me dio a mi el más hermoso regalo. Un Presente inmaculado.
Y junto con todas esas emociones di a luz una certeza, que la única manera de desprenderme de esa sensación de deriva era recordar que todo es y siempre será este PRESENTE, esa sola certeza me depositó en un lugar seguro, pacifico, quieto y luminoso.

El ayer no existe, nunca existió, nunca vivimos algo en la casa del ayer… siempre lo vivimos en EL HOY.

El mañana no existe, nunca va a existir, no hay mantas en la casa del mañana, no hay alimento, no hay luz.. las mantas, el alimento, la luz todo lo conseguimos en EL HOY.
Lo mejor de nuestras vidas puede y debe pasar hoy, nuestros seres más amados deben ser amados hoy, nuestras miradas de orgullo deben entregarse hoy, nuestras lágrimas de felicidad deben derramarse hoy, nuestros mejores gestos, nuestras palabras más amorosas, nuestras acciones más puras deben ver la luz hoy.

Porque en el “hoy por llegar” se concentran las tumbas de miles de promesas sin cumplir, de abrazos postergados, de consuelos diferidos, de intenciones agendadas y el “hoy que ya no existe” es un cementerio de recuerdos que nos acechan, nos condicionan, nos juzgan y nos persiguen, para que al escapar pasemos corriendo por delante del HOY en busca de UN MAÑANA MEJOR, convirtiéndonos en una calesita diabólica; porque como ni ayer ni mañana existen, corremos sin sentido en el mismo lugar tratando de escapar de fantasmas hacia fantasmas… y de vivir ni hablar.

HOY es el día más importante de la historia para todos aquellos que, como una querida amiga, ven a su hija a los ojos por primera vez, para quienes, como otra querida amiga, afrontan, con una entereza imponente, la más dolorosa de las experiencias y la abraza bendiciendo la vida en vez de maldecir la muerte, para los que levantan los ojos al cielo pidiendo un milagro y lo consiguen, para los que van a morir mañana y lo saben, para los que van a morir mañana y no lo saben, para quienes van a nacer mañana y lo saben, y para los que no lo saben, para todos aquellos que encontraron un amor, o lo perdieron, para quienes resisten la tentación y los que no, para aquellos titanes que silenciosamente ,desde lugares de los que no tenemos ni idea, están construyendo un mundo mejor de miles de diferentes maneras.

HOY ES EL DÍA MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA PORQUE ES EL PRIMERO… Y EL ÚLTIMO. PORQUE ESTOS SEGUNDOS, QUE TECLEAN ESTAS LETRAS, SON UN JARDÍN DE BENDICIONES QUE NO SE VOLVERÁN A REPETIR.
PORQUE TODO LO QUE TENGO ES ESTE MOMENTO
Y DEBO HONRARLO, PORQUE ME DURARÁ TODA LA VIDA.

HOY es el día más importante de mi vida porque se que pueden convivir en una misma alma todas las emociones juntas, sin perder su identidad ni su potencia, y en unos mismos ojos todas las lágrimas y que en un mismo segundo se puede llorar de felicidad y de dolor, de orgullo y de vergüenza, de asombro, de miedo… TODO ENTRA EN UNA GOTA PORQUE ENTRA EN UN SEGUNDO.
HOY es el día más importante de tu vida porque Dios tiene su mirada puesta en vos y no la va a retirar ya sea que vos lo mires o lo ignores… HOY es el día más importante de tu vida porque ES Y ESTA, en toda su gloria, para que vos llenes sus segundos de VIDA.

Bellísimas Maestras ustedes saben quienes son… Gracias por permitirme estar presente en estos momentos tan importantes de sus vidas, gracias por las lecciones silenciosas de cómo honrar la vida. Que su constante presente este lleno de todas las bendiciones que tanto se merecen y tanto entregan al mundo.

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Namasté.

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