No descubro América si digo que el miedo nos produce inseguridad, y que la inseguridad nos quita fuerza vital y por lo tanto nos impide vivir.

I

SOBRE LAS MÁSCARAS Y CONJUROS QUE EL EGO VISTE PARA DISFRAZAR AL MIEDO

 Dependiendo de su educación, sus contextos y su particular mapa neuroquímico cada individuo tiene un modo diferente de gerenciar el miedo.
Es por eso que incluso aquellos criados en el mismo ambiente y con los mismos padres tienen reacciones diferentes.

Dentro del sistema límbico es la amígdala cerebral la encargada de formar y almacenar memorias que estén relacionadas como los procesos emocionales. De igual forma se ocupa de procesar dichas reacciones a fin de asegurar la supervivencia del individuo. Por lo tanto, también es la encargada de registrar las señales de peligro potencial y definir las acciones que ayuden a la autoprotección. Para esto, administra los reflejos de pelea, parálisis o huida frente al peligro, condicionada por el impacto del estímulo y este a su vez por el universo de interpretaciones que tiene construido el ser humano.

Es decir que si no sé nadar y tengo problemas de visión, mi reacción frente al mar va a ser completamente diferente que la de un biólogo marino con años de experiencia, pero el estímulo no ha cambiado, lo que cambia es el individuo, con él cambia el significado particular que le otorga al estímulo, y entonces cambia también la reacción frente a él.

Cuando el miedo se vuelve una constante porque nos cuesta encontrar un Sentido a nuestras Vidas solemos elegir “LO MALO CONOCIDO”,  nos mantenemos dentro de nuestras zonas de confort.

Redecoramos y remodelamos la zona de confort con todo tipo de explicaciones, razones, excusas, teorías sobre responsabilidades ajenas e imposibilidades propias:

  •     Culpamos a las grandes conspiraciones universales.
  •     a los enemigos de la raza humana en el multiverso,
  •     a las tantas horas tiranas de trabajo (o la las tan pocas),
  •     a las políticas cambiarias,
  •     a las malas señalizaciones,
  •     a nuestras parejas/padres/ hijos, icluso espíritus santos…

En fin…
Lo que haga falta para no tener que confrontar nuestro miedo, hacernos cargo de nuestra responsabilidad como auténticos protagonistas de nuestras vidas,  y por fin salir de lo “malo conocido”

Hasta somos capaces de amonestar a toda la línea de tiempo:
Culpamos al pasado, al futuro, al presente, al potencial, al participio…
Da igual, menos nosotros, todo es responsable.

Somos “cuánticos” al momento de justificar que estamos siempre moviéndonos hacia el universo paralelo en que nos va peor, pero estrictamente “newtonianos” al momento de sentenciar que el pasado no se puede cambiar y el futuro no se puede conocer.
Y, POR SUPUESTO, somos amnésicos crónicos a nuestro presente, y memoriosos agudos al presente mejor de todos los que nos rodean,  y por cuya culpa se ha agotado toda la bienaventuranza disponible y ahora a nosotros no nos toca.

Bajo la máscara de
“Yo soy el único que sabe cómo son las cosas”
del controlador, subyace una inmensa falta de confianza hacia quienes lo rodean, producto del miedo paralizante a sus propios errores y al juicio que estos producirán.

Bajo la máscara de
“A mí SIEMPRE, TODO, en la vida me cuesta mucho”
  (tanto/ me sale mal/ me devuelve injusticias… o la que prefiera)
de la víctima, subyace un inmenso desplazamiento del eje del ego, producto del miedo a confrontarse con las consecuencias de los propios actos.

Bajo la máscara de
  “TODO, SIEMPRE puede ser mejor y no voy a conformarme con menos”
del perfeccionista, subyace un modo severo de procrastinación producto del miedo que le produce su carga desmedida de expectativas.

Sigo o se entiende?

En el otro extremo del placard , están los conjuros de  modestia metafísica:

Los:
  “Si Dios quiere”
Los
   “Eso no lo digas porque los Maestros de Luz siempre nos escuchan”
(Maestros chismosos!)

Los
“noooo, no es para tanto!”
cuando se nos está celebrando un mérito o valorando una acción.
O los
“Cancelo, cancelo, cancelo este pensamiento de mi mente”
que se recitan como un conjuro contra el mal de ojos de nosotros hacia nosotros mismos; porque creemos estar sujetos a las leyes universales de cumplimiento que hacen de nuestra gramática un potencial dispositivo de autodestrucción automática.

Ritos de Temor a un Dios que, aparentemente, se levanta cada mañana viendo cómo va a hacer para prometernos una cosa y cumplirnos otra.
 (ahora que lo pienso…¡¿Ese no era trabajo del “diablo”?!)

  • Así, nos da capacidad de decisión, pero se queda con la última palabra hasta en un plan de café con amigos.
  • Pone en nosotros la amorosa atención de Maestros de Luz altamente ascendidos,  pero no es para acompañarnos, abrazarnos, guiarnos
    NOOOO…
    Es para ir a pasarle el chisme de cuántas veces nos masturbamos en una semana, o cuánta bronca nos da no poder ir al mismo lugar de vacaciones que fulano, producto de la impotencia de haber trabajado tanto y no haber podido lograrlo.
  • Nos crea a su imagen y semejanza, con un potencial completo de divinidad,  pero que ni se nos ocurra hacer algo magistralmente y además enorgullecernos de eso…
    Ahhh no, la carita siempre al piso.
  • Pone a nuestra disposición un mecanismo de pensamiento cuántico y creador, dentro del seno y la inspiración de su Sagrada Presencia, pero está atrás de la puerta esperando a ver cuándo nos equivocamos de afirmación para concedernos JUSTO ESA.
    (“Una cosa es que yo te lo de y otra que vos lo uses”, parece ser la consigna)

En otras palabras…
Vivimos temiendo al Dios estulto, mezquino e inseguro… un jodido, bha! que hemos creado a NUESTRA imagen y semejanza,  en vez de abrir el pecho a la confianza en la Gracia Divina del Ser Infinito de Amor que nos creó.
Entonces, nos disfrazamos para despistarlo, negociamos, tratamos de engañarlo, disimulamos.
Y claro, creemos con fe ciega que funciona, porque es a nuestra imagen y a nosotros alguna vez nos negociaron, nos metieron, nos mostraron disfraces…

UN DIOS TEMIBLE ,
POR SER PEQUEÑO
COMO LA ALTURA DE NUESTROS MIEDOS.

(O es un error o yo voy a replantearme eso del Ateísmo)

Olvidándonos de aquella maravillosa Proposición XVII  de Espinoza que sostiene:

Dios obra en virtud
de las solas leyes de su naturaleza,
y no forzado por nadie.

En términos estrictamente etimológicos nuestra naturaleza biológica siente “TEMOR” que es lo que produce un factor siempre definido y siempre externo.
El “MIEDO” es un emocionar cultural que se basa en la anticipación, la expectativa y el comparativo con los archivos de nuestra mente. (Si algo siempre me ha salido bien es improbable que sienta miedo a fracasar en ello)
Por lo tanto es miedo es hijo directo de la falta de Confianza.
En Nosotros mismos, en el entorno, en los actos propios y ajenos, en el Amor, en la capacidad…
En Dios, en última instancia.

Cada vez que nos disfrazamos o usamos un conjuro, lo que estamos diciendo es que estamos tratando de protegernos de un poder mayor que es tan mezquino y miserable que sólo nos creó para hacernos sufrir y hay que contentarlo.

II

MUY RICO TODO, ¿Y LA SOLUCIÓN?

– PARA LOS DISFRACES:
Los que trabajan conmigo en el consultorio me han oído decir muchas veces que no creo en la existencia de los “defectos” creo que son simples estallidos impotentes de un don que busca manifestarse y no encuentra como.

  • Detrás de cada Controlador hay un liderazgo y una alta capacidad para resolver conflictos y generar confianza.
  • Detrás de cada víctima hay un potencial de empatía pleno de Amor y sanación listo para darse al mundo.
  • Detrás de cada perfeccionista hay un alma que recuerda su origen divino y busca retrasmitirlo al mundo para que haya más despertares…

Conocer, explorar y concretar esos potenciales nos alejan de la desconfianza y el miedo y nos acercan al protagonismo poderoso.

-PARA LOS “CONJUROS”
Nuestro poder creador se manifiesta cuando vibramos en sintonía con el universo abundante, en eje con nuestras emociones y en confianza con nuestra divinidad.
En Resumen:

 TODO LO QUE PUEDO
(Mis aptitudes, aprendizajes y competencias)
 MÁS TODO LO QUE SOY 
(Mi Amor manifiesto)
CONFIANDO EN LA GRACIA DIVINA
(Porque mis limitaciones no ponen límites al Poder del Amor de Dios)
ENCUENTRA EL MAYOR BIEN DE TODOS LOS INVOLUCRADOS
(porque lo que yo creo que es bueno y lo mejor desde la Gracia Divina son dos cosas MUY distintas)

Fuera de eso, nadie se va a morir porque nosotros lo deseemos, ni las cosas nos van a ir mejor porque miremos un afiche con nuestros sueños durante 5 minutos por día. La ley de atracción es un poco más compleja (y más valiosa) de lo que declara el nuevo marketing del éxito new age.
Así que menos “Cancelaciones” y “Si Dios quiere”  para negociar con el dios mezquino que creamos y más atención enfocada en nuestra Conciencia Permanente (y en el potencial del Amor como acción) para sintonizar con el Dios Perfecto que nos creo.

Dios Te Creo Grande Porque Te Quiere Grande.
Poderoso Porque Te Quiere Potente.
Y Creador Porque Te Quiere Siendo Más.
Y No Porque Disfrute De Frustrarte Para Demostrar Que Él Es Más Fuerte.

DIOS TE CREO DIOS PORQUE SE AMA AMÁNDOTE Y TE AMA AMÁNDOSE.
NUNCA HAY NADA QUE TEMER,

ALLÁ AFUERA TODO LO QUE HAY ES DIOS
PORQUE DIOS ES TODO LO QUE ES.

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